Taüll
Día 1- (jueves)
Salida desde Guadalajara con parada en la presa de Escales.
Una vez llegamos a Taüll, nos instalamos en el hotel: El Rantiner, en el que hemos estado muy a gusto, en una habitación cuyas vistas son inmejorables.
Visitamos las dos iglesias románicas del pueblo:
- San Clemente de Taüll. Fue consagrada en diciembre de 1123. En su interior se pueden observar algunos restos de la pintura original románica y su musealización incluye un vídeo que proyecta las pinturas del ábside mayor para hacernos una idea de su aspecto original. Lo que se conservó fue trasladado al Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC).
- Santa María de Taüll. Fue consagrada solo un día después que la anterior. Sus pinturas originales se trasladaron también al MNAC.
Después de pasear un poco por las calles, nos sentamos a tomar una horchata en la terraza de Mallador, donde se estaba muy a gusto.
Finalmente, por la lluvia, el concierto de desplazó al interior de la iglesia de San Feliu.
Antes de volver al hotel, cenamos en El Plató. Tomamos una pizza Ava Gardner y una ensalada de langostinos.
Día 2- (viernes)
Por la mañana pusimos rumbo a una excursión de naturaleza. Hicimos una parada en el aparcamiento de La Farga y nos acercamos a ver el inicio del Camino de los Enamorados.
Después volvimos a coger el coche para ir hasta el Embalse de Cavallers. Allí dimos un buen paseo, aunque no hicimos la ruta completa. Después de una subida de unos 15 minutos, llegamos a la presa desde donde disfrutamos de unas preciosas vistas de este paisaje alpino. El lago, las montañas que lo envuelven, todo es muy bonito. Se trata del entorno de la Noguera de Tor, que fue declarada Parque Nacional en el año 1996. En este espacio se hallan hay veinte lagos y crestas recortadas, como las agujas de Travessani.
Por la tarde, después de descansar en el hotel, fuimos a comprar algo de comida para el día siguiente y compramos una cerveza en Forn de Pa Cafetería, que tomamos en una sombra frente a la puerta del establecimiento. Estaba Taüll hasta arriba de gente.
Finalmente, cenamos pronto en LLesquería L'Empriu (habíamos reservado con antelación) para poder ver tranquilamente las Fallas.
Las vistas desde esa zona son también muy bonitas.
Las fiestas de las Fallas se celebran los días en torno al solsticio de verano en 63 pueblos de los Pirineos y Prepirineos y están declaradas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Las de Taüll son las últimas en celebrarse. Se hace una bajada desde un lugar visible de lo alto de la montaña, donde se ha plantado un pino llamado "faro" (desde donde se encienden las fallas antes de comenzar el descenso).
Hay diferentes tipos de fallas. En Taüll se utilizan los rentiners, de una sola pieza. Aquí vemos un par de ellos (tamaño para adulto):
Primero, durante la bajada de los niños, estuvimos en las inmediaciones de la Iglesia de San Clemente. Es muy bonito el templo también con la iluminación nocturna.
A continuación, fue la bajada de los mayores, esta la vimos desde la Avinguda de les Freixes.
Desde allí, nos desplazamos rápidamente, antes de que llegaran a la plaza, hasta detrás de la iglesia de Santa María.
Día 3- (sábado)
Día de senderismo. Dejamos el coche en el aparcamiento de la Palanca de la Molina. Desde allí, realizamos un durillo recorrido de subida hasta la meta: el Planell de Aigüestortes. Después del palizón (que mereció la pena), decidimos bajar en taxi. Si volvemos, haremos subida y bajada en taxi y la ruta la realizaremos una vez arriba.
Una vez llegamos a la meta (lo más alto del recorrido), nos asomamos al Mirador de Sant Esperit y buscamos un lugar con sombra para tomar el almuerzo.
- Sant Joan de Boí. Hay que dejar el coche en el aparcamiento que hay a la entrada del pueblo, a la derecha. Su planta es basilical, como la de San Clemente y Santa María de Taüll.
Aquí vemos parte del bestiario pintado en los arcos de la iglesia:
Y aquí observamos a uno de los juglares:
- Santa Eulalia d'Erill la Vall. Conserva un impresionante campanario en una torre de seis pisos de altura con decoración característica del románico lombardo (arcos ciegos y frisos de dientes de sierra).
En el pórtico, los arcos son de medio punto, sostenidos por sencillos pilares cilíndricos.
- Santa María de Cardet. Este templo se asienta sobre una fuerte pendiente de la monaña. Presenta en su interior la única cripta, muy pequeña, de todo el conjunto románico del Vall de Boí. De allí no acercamos dando un breve paseo hasta el Mirador, que queda detrás de la iglesia.
- Assumpció de Cóll. Tiene ciertas características diferenciadores, como los materiales de construcción o el tamaño de los sillares. Su portada presenta una interesante decoración. Asimismo, llama la atención su cerrojo de hierro forjado con forma de cabeza animal.
Y en las siguientes imágenes se muestra el interior de la iglesia. La estructura semicircular del ábside es característica de la arquitectura románica del siglo XII. Se aprecia una bóveda de horno y una pequeña ventana abocinada que ilumina el presbiterio.
Aquí, Roberto, tomando una imagen desde el coro:
Al regresar a Taüll, estábamos tan cansados que tomamos una cerveza en La Placa y cenamos en la habitación del hotel lo que sobró de los sándwiches de la excursión.
Día 4- (domingo)
Emprendimos el regreso con parada en Huesca, donde dimos un paseo. Algunos puntos de interés por los que pasamos:
- Casa Consistorial de Huesca.
- Catedral de Santa María de Huesca (o Catedral de la Transfiguración del Señor):
La portada principal presenta arquivoltas decoradas con figuras de mártires, vírgenes, profetas y ángeles.
- La porticada Plaza Luis López Allué. Este lugar se considera el corazón de la ciudad, lugar de encuentro de los ciudadanos y de mercado.
- Palacio de los Reyes de Aragón. Edifico que fue residencia real y que combina elementos de diferentes épocas.
Tomamos un refrigerio en Café Bar Rugaca (no volveríamos), ubicada en los Porches Galicia, centro estratégico de la ciudad donde convergen las cuatro esquinas y la plaza de Navarra.
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